Saturday, October 31, 2015

Un dias más.


Le da pánico despertar. 
Se retuerce en cama. 
Angustia. 
Deja la vida pasar. 
No puede despertar. 


 Desubicada un dias más. 

Sunday, February 22, 2015

Febrero

Más dramático que un 
bodegón flamenco de 1600s


Obra de Frans Snijders (1593-1657)


Wednesday, August 27, 2014

Ophelia

Canción de la semana: Never Let me Go de Florence and The Machine. 

Entre las alusiones al oceano, la luz, el silencio, la paz y la muerte no puedo dejar de pensar en Ophelia, la obra de John Everett Millais, y un sin fin de obras que se
entrelazan entre ellas.

Never let me Go de Florence + The Machine
"And the arms of the ocean are carrying me,
And all this devotion was rushing over (out of) me,
And the crashes are heaven, for a sinner like me,
But the arms of the ocean deliver me."


Ophelia por John Everett Millais · Rooney Mara por Mert & Marcus para Vouge · 
Melancholia por Lars von Trier · De la serie Twilight, Ophelia por Gregory Crewdson

Thursday, February 20, 2014

Sobre El Lisitski



Analizando fotógrafos de la Modernidad me atrapo Lisitski.

Artista, diseñador, fotógrafo, maestro, tipógrafo, y arquitecto; y tras investigar me encontré con un personaje que hizo todo lo que me gustaría hacer algún día y quizás por ello me habló su estética.
Me identifique con su forma de crear,  mezclando medios e incorporando imágenes.

Lisitski es considerado unos de los pioneros en el arte abstracto y el constructivismo, influyendo con sus obras, al movimiento Bauhaus y De Stijl; los cuales considero importantes en mi formación.
Lineal, asimétrico con profundidad bidimensional y mucho movimiento.

Me inspire en su obra para hacer una fotografía, me guie por su composición con yuxtaposición de imágenes, la duplicidad del sujeto, fondo arquitectónico e incluí grafismos lineales.

Lo que más me llamo la atención fue que me inspiré en el y su estética pero sin haberlo conocido hubiera generado la misma composición por lo que me gusta pensar que en algún nivel cósmico comparto con El Lisitski un mismo sentir y estética.

 

Monday, February 10, 2014

Borrowed Outlines

"Borrowed main outlines while translating figures into modern terms" 
3BC: Sarcophagus 
1520: Raphael 
1863: Manet
1961: Picasso
1991: Sally Mann

Thursday, December 19, 2013

Ese momento donde el tiempo se detiene,
nadie mira,
es obscuro y acaba de llover.

Ese momento cuando volteo,
miro atrás y regreso,
tu mano.

Ese momento en que solo nosotros existimos.

Monday, November 18, 2013

No viniste

Entre que me dices, haces, no vienes y te vas… 
un listado de canciones que son solo tuyas y de nadie mas.

 

"No viniste"

Y aún no se…
No se si hubiera querido que digiera, no se si fue mejor que no lo hiciera,
no se si nos salvo, no se si fue el peor error;
definitivamente queria… pero "No viniste".

Y es que en ese "no saber que pasa" decidí que no pasara nada porque me aterraba;
porque me daba miedo sentir, querer sentir… o peor,
me daba miedo que no llegaras a sentir.


Probablemente fue mejor!

Así que termino entre una suave guitarra, el bajo y un "turura turura tah"!

Sunday, November 10, 2013

LA SERENATA


"A pesar de las diferencias de edad y educación, el amor se produjo desde un balcón de la casa del Callejón Normal, sin ambages, fresco y espontáneo, para dicha nuestra, pues aquel noviazgo que se había iniciado con el entrecruce de miradas en la misa de diez en San Francisco,  se convirtió en un feliz matrimonio de más de cincuenta años.  Él era ya un señor, graduado de la Escuela de Ingenieros de países tan lejanos como Londres y París, para entonces pelón, con sombrero tipo pandereta para esconder la calva y con la cara seria, y ella,  una niña mimada y linda de veinte años, peinada siempre con una trenza gruesa color castaño sobre la espalda y con escasos conocimientos en materias académicas.
Ellos nunca nos contaron la hazaña del cantineo, pues el abuelo, cuando supo de aquel romance, puso la cara encogida de saber que aquel viejo recién venido de Europa  se hubiera enamorado de su niña, la que había aprendido a tocar al piano las polonesas y las suites de Chopin de memoria y a recitar Los motivos del Lobo de Darío con muchísima solemnidad.
La orden del abuelo fue rotunda, María no podía ver a Luis más que desde la ventana de la sala de la casona del Callejón Normal, preferiblemente con chaperón, y el domingo después de la misa de diez de San Francisco, cuando podría encaminarla a la casa,  siempre y cuando los acompañara la madre.
—Y ya en la puerta de la casa —advirtió el abuelo—, se despiden de mano, nunca de beso en la mejilla,  para que se diga que hay confianza.
Después de dos años de noviazgos entre las rejas de balcones, las idas y venidas a misa y los regalos religiosos que le daban a la niña a la entrada de la misa para que el abuelo no sintiera que eran regalos que la comprometieran, el pretendiente de sombrero de pandereta y bigotito a lo Charlie Chaplin se atrevió a invitar a la niña y por supuesto a su apreciable mamacita al teatro Variedades a ver la ópera Pagliacci con la compañía de Hipólito Lázaro.
De nada valieron las súplicas de la niña para salir al teatro con su enamorado y la noche de la función María, quien era mi madre, lloró a moco tendido encerrada en su dormitorio, el que daba al balcón del callejón.
Gumercindo ya había apagado el foco que alumbraba la casona en donde lloraba desconsolada María, cuando se escuchó en la calle el sonido de instrumentos y voces aisladas, Don Alberto Alcain, uno  de los vecinos, observó que los músicos estaban afinando instrumentos y preparándose para cantar, y les dijo a sus hijas pónganse el sobretodo y los zapatos, vamos a la puerta porque esto no se ve todos los días,  Luis le ha traído a Mariíta a los cantantes y músicos de Pagliacci.
El callejón entero se iluminó y sus habitantes salieron embelesados a presenciar el canto del soprano y los violines de la orquesta interpretando un aria de la ópera frente a la ventana entornada de María, quien desde lejos admiraba aquel prodigio, sintiéndose más enamorada que nunca.  Atrás de la puerta de la habitación de María estaba mi abuelo con la cara empurrada, con una bata de plush rojo y sus pantuflas de corduroy café, oyendo incrédulo el arrebato del pretendiente.
Aquella noche el abuelo no dijo nada, pero ya de nuevo en la cama, justo cuando trataba  de reconciliar el sueño, intuyó que su Mariíta había crecido y que  pronto saldría vestida de novia del portón de la casa, con tacones y coronita de azahares en la cabeza. "

Extracto del libro La noches del cometa por Maria Elena Schlesinger

Saturday, September 28, 2013

Odio saberlo…


Odio poder ser yo,
odio no saber que dice tras las líneas que no escribe, 
odio que apareciera.

Odio saber que estaría mejor si no le hubiera contestado,
No debí haberlo hecho, usualmente no lo hago.

Odio saber que idealizo el inexistente significado.

Odio querer lo que no es,
Odio saber que lo que quiero no existe.
odio saber que siempre esta ahí.

Odio saber que no fue, que no es y nunca será,
Odio estar segura de ello pero que en días nublados me den ganas de debatir.
Odio el quererme convencer que quizás sí; no me puedo mentir.

Sufrimos de incompatibilidad, ganas y deseos
se que no era el momento,
se que no lo es,
se que no quiero,
pero aun así, odio saber que ahí está.